18 de noviembre de 2013

El regreso

 
La vida a veces te sorprende que ni te imaginas.

A mí me da mucha vergüenza hablar de mi trabajo en el blog porque hay lectores que no me conocéis y creo que no es necesario hablar aquí de lo que hago, porque no es esa la finalidad de Crónicas de Ania y porque seguramente no sea así y peque de creída o algo de eso, pero cuando digo a lo que me dedico la gente se interesa más por mí que si dijera que vendo en El Corte Inglés. Y yo aquí no he venido a hablaros de mi libro como Paco Umbral, vengo a hablaros de cosas bonitas y punto pelota. El caso es que hace un par de semanas me largué y no dije ni mú aunque en Twitter e Instagram hayáis descubierto cuál era el pastel.

Decía que la vida te sorprende. En las últimas dos semanas he experimentado un montón de emociones nuevas, me he sentido más viva que nunca y también me ha dado tiempo a saber quién soy, dónde tengo los pies y quién me acompaña en el camino, pero ahí no voy a entrar.

El caso es que el destino quiso hacerme un regalo de cumpleaños por adelantado y me llamaron para rodar un spot. Nada raro porque al fin y al cabo me dedico a esto, pero el rodaje era en México y Nueva York y me avisaron con cuatro días de antelación. Obviamente metí cuatro cosas en la maleta y me largué. 
Esa ha sido la razón del abandono radical del blog.

Ya estoy en Madrid, lo del jet lag lo tengo bastante superado y ahora sólo queda ponerme al día con las cosas de la uni. En los próximos días quiero contaros cómo ha sido todo y recomendaros los sitios guays en los que he estado y también quiero enseñaros mis regalitos de cumple. Ya sabéis que yo quería organizar una fiestaza pero con todo esto se me ha ido de las manos. Hasta el punto de delegar en mi madre y mis hermanas la organización de la merendola familiar y pensar en quedar con los amigos para tomar una caña de tranquis, que bastantes emociones fuertes he vivido últimamente.


Mil gracias por estar ahí, criaturas, sois lo mejor :)
 
© 2013. Design by KurkoG