10 de junio de 2014

Hace años que no me compro un bikini. Siempre les doy poco uso y como mi hermana de vez en cuando se cansa de alguno medio nuevo yo los heredo bien gustosa.

Pero este año tiene que cambiar la cosa. Siempre me propongo bajar más a la piscina en verano, voluntad que acabo por no cumplir nunca, o casi nunca por mi condición de blancuza que para exponerse al sol necesita 25 minutos de untamiento cremil y otros preparativos que me permitan tumbarme sin temor a la reproducción no sexual de mis pecas. 

Y un verano más mis bikinis roñosos sólo ven la luz en contadas ocasiones.

Así que he echado un ojo a lo que hay este verano y bueno, he hecho una buena wishlist playera.



DIGA SÍ:



Blanco ( 1 / 2 / 3 / 4 )


 Oysho ( 1 / 2 ) H&M ( 3 )

ASOS (1 / 2 / 3 / 4 )




Señores, no he podido hacer la ANTIWISHLIST. Pasemos ahora a los NOES de esta temporada.

Diga NO a esto:

ASOS ( 1 / 2 / 3 )



Diga NO a los estampados imposibles y noventeros con mal gusto.

Por cierto, no digo que la braga de cuello vuelto no estilice, segurísimo que sí, sobre todo si cumple con su cometido de faja pero a ver, si este año se llevan los crop-top ¿qué hace pensar que yo quiero ir con la barriga a dos colores? 


Bershka ( 1 ) ASOS ( 2 / 3 )


Diga NO a parecer una niña de 12 años

ASOS ( 1 / 2 )




Por último, quisiera saber vuestra opinión experta. ¿Qué preferís, un adorable estampado de sandías o el estampado "cómeme la raja de la sandía"? 
Miren cómo un mismo elemento dispuesto de distinta forma puede hacer de un look algo agradable o un despropósito (desde mi humilde opinión, nosemeofendan).



    


ASOS ( 1 / 2 )

3 de junio de 2014

Desde que el sueño de la emancipación revolotea sobre nuestra relación el lover y yo dedicamos algunas horas a la semana a imaginar cómo sería nuestro nidito de amor. 

La obsesión por un comedor con banco nos está llevando a la locura. Bueno, utilizar el plural aquí es una osadía, ya sabemos que el lover no se va a romper el coco por una casa Pinterest. Mientras haya tele y un sitio para dormir creo que estaría contento.

¿Por qué con banco? 

Aunque no es estrictamente necesario un comedor con banco consigue, creo, un espacio más amplio y más "limpio" visualmente al dejarlo pegado a la pared. 

El caso es que nos (me) pasamos (paso) horas buscando el comedor ideal donde invitar a familiares y amigos a ponernos finos de tortilla y croquetas.

La idea es algo así:





Fuente: Pinterest


Así que con todo esto en mi cabeza me di una vueltecilla por algunas tiendas y esta es mi elección. ¿Qué os parece?





1 / 2 / 3 / 4 
5 / 6 / 7 / 8



¿Cómo es tu comedor soñado?






27 de mayo de 2014

En abril estuve trabajando todo el mes en Valencia. Me integré súper bien y casi me nombran fallera mayor de mi escalera. Pero eso no viene al caso.

El tema es que antes de irme de la ciudad anoté en mi agenda las direcciones de dos sitios bonitistas que tenía la obligación de visitar. Los afortunados fueron el showroom de Kenay Home y Gnomo, así que ese día me arreglé un par de horillas antes y me fui a caminar yo solica con mi mp3 del pleistoceno (iba a decir iPod, pero es que no tengo - Nota mental: comprar un iPod -) en busca de la felicidad. 


Bueno, bueno, bueno



A las dos tiendas entré con más vergüenza que otra cosa. Cuando voy a un sitio que conozco por redes sociales me da palo, es como cuando te encuentras con tu artista favorito y piensas "lo sé todo de ti y tú no sabes ni cómo me llamo" y claro, vergüencita time.

Kenay Home me encantó, di un paseo rapidísimo (si a la vergüenza natural le añades que estaba sola en la tienda, doble combo, salí pitando) pero me dio tiempo a retener en la retina sus boniteces. Definitivamente quiero una casa Kenay.

Después, paseando y sin perderme, un auténtico logro para mí, conseguí llegar a Gnomo.  


En Gnomo venden, como ellos dicen, objetos absolutamente imprescindibles para la supervivencia contemporánea.


Y tanto que sí.



Dentro de la tienda llena de objetos absolutamente imprescindibles para la supervivencia contemporánea te quedas como hipnotizado por sus cositas. De hecho se lo dije a mi compi y a la semana siguiente volvimos los dos.

El día que repetí la visita nos largamos muy rápido de la tienda porque no llegábamos a tiempo para colocar los focos de Microteatre y también porque temíamos pecar muy mucho. Y si a mí la maleta de vuelta a casa no me cerraba sin haber comprado nada en todo el mes, imagínate si me dedico a abrir el monedero como una loca.


Y es que sufrí un flechazo. 







Sí señora. A mi amor platónico por Patrick Swyze y mi obsesión por las brujas de El mago de Oz le tengo que añadir ahora el fanatismo incondicional que le debo desde ese momento a Paula Bonet. Bueno, a sus ilustraciones y ese libro que entran ahora mismo como un superhit de los 40 Principales en mi "güislis" (wishlist) o para ti, amigo de la LOGSE, "lista de deseos".








Y al parecer llego tardísimo al descubrimiento, pero ¡me-dai-gual!





20 de mayo de 2014


Vuelvo. ¡OH SÍ, VUELVO! 

Estaba muy enfadada conmigo misma por tener tantas cosas que decir y tan pocas horas en el reloj para poder decirlas, pero la vida me libera un poco, me regala una pizca de tiempo material y... VOILÁ! Aquí estoy, escribiendo un nuevo post.

Llevaba meses queriendo dedicar unas entradas a la lectura infantil y vamos a empezar por la decoración del rincón de lectura. 


Vale que se puede leer en cualquier sitio. Vale que no se necesita una casa Pinterest para hacerlo pero cuando decoramos la habitación del pichón y se la llenamos de trastos para jugar podríamos pensar también en dejarle un sitio para leer. Un sitio especial donde estar agusto con un cuento en las manos... o no. También puede ser un sitio donde relajarse para pensar (un niño de 5 años tiene muchas cosas que pensar, creedme) o donde tener una deliciosa charla acompañado de alguien con quien te apetece hablar (oye, nadie dice que ese alguien tenga que existir de verdad).

Un sitio con mucha, muchísima luz y cómodo a rabiar. Que apetezca estar no sólo por estas razones, sino porque además es estéticamente bonito.


El rincón de lectura es un sitio mágico, especial. Y se merece una decoración de 10.


1 / 2 / 3 / 4

Los colores pastel son el hit de 2014. Pero además de ser superbonitos permiten que nos concentremos. Un espacio con colores estridentes  no, por favor... a no ser que hayáis decidido en consenso familiar engendrar un pequeño Pocholo en busca de fieshhhhta.


5 / 6


Decorar un espacio con gusto es fácil. Con un dosel de IKEA, una alfombra y algunos cojines conseguimos un espacio diferenciado idóneo para leer. 



7 / 8




9 / 10


Y para los más manitas, un sofá hecho con palets y un tipi indio digno de alguna historia de cowboys malhechores :) Y si no os apetece poneros al lío siempre podéis comprar uno superchulo y listo para montar en To the wild, una marca joven y española que, te lo digo ya mismo, lo va a petar.









25 de marzo de 2014

Me molesta no haber conocido esta tienda antes. 



Pasen y vean, señores, cómo lo peta esta señora.





Me flipan sus diseños californianos y noventeros. Sus estampados me recuerdan a El príncipe de Bel-Air y Salvados por la campana y, cómo no, al guapo Zack Morris que nos tenía loquitas. 







Si puedes cantar la cancioncita es que tienes unos añitos, prenda.





¿QUIÉN ANDA DETRÁS DE ESTO?


Rocío Olmo, señora, lo pone arriba, en el banner. 

Sí, ella es la creadora de estos diseños tan frescos. Es decoradora y si visitáis su web vais a alucinar con sus trabajos. También tiene un blog, A desperate lifestyle, donde podréis leer sobre decoración y estilo de vida desde su punto de vista. 


¿DÓNDE PUEDO COMPRAR ESTAS BONITURAS PARA MÍ?


Pues en Long Beach.




Ahora tengo unas ganas locas de hacerme unas californianas y escuchar Barbie Girl, ¿no os pasa?


12 de febrero de 2014

"Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la que no parecía estar afectado ningún órgano físico, pero era casi asfixiante, insoportable. Ahí en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma, hecha un ovillo. (…) Esa opresión en el pecho significa vivir".

Mario Benedetti – La Tregua

Los que son muy espirituales dicen que el mundo está cambiando sus energías y estamos en un momento de desequilibrio que propicia encontronazos con nosotros mismos y nuestra mismidad. Los más racionalistas dicen que no ver la luz del sol, el frío y la lluvia da lugar a todo esto.

No sabemos cuál es la auténtica razón, pero hay algo raro en el ambiente porque cada vez que hablo con alguien me dice que le aprieta el pecho, que siente como ahogo, como ganas de huir. Yo la primera. 

La ansiedad es uno de los trastornos del siglo XXI. Dicen que aproximadamente un 20% de la población mundial tiene o ha tenido ansiedad. Ahí es ná.

Escribir sobre esto me da mucho respeto... Yo sufrí este trastorno hace unos años. Y ahí voy, arrastrando su recuerdo como buenamente puedo. 

Me apetecería hacer un testimonio Chanante para explicaros mi experiencia como ansiosa de la vida, porque hay que ver lo que me gusta una cámara y ser la prota de todo, cachisenlamar, pero no me sale. A lo mejor si me tapo la cara… 

Pero la realidad es que no sé muy bien cómo sobrevivo a mi día a día con respiraciones entrecortadas, muchos suspiros (hago honor al famoso pasodoble), al cosquilleo en el brazo, el pinchacito en el pecho y el estrujamiento estomacal, pero he aprendido a tolerar su presencia – ojo, no tengo estos síntomas siempre, sólo en momentos puntuales como cuando me va a bajar la regla, o ya me ha bajado, o quedan 15 días para que me baje, o me voy de viaje, o se avecina un cambio muy heavy, o cuando se me corta la mayonesa. Soy un primor – y cuando viene pues a veces soy capaz de utilizarlo en mi beneficio y si se tercia, me dejo mimar.


Y aunque no soy nada fan de los consejos porquesí pero esto es lo más cerca que voy a estar de escribir un libro de autoayuda, os cuento algunas claves que me han ayudado a vivir con todo esto. Si os ayuda a vosotros pues OLÉ, me llevaría un alegrón. Y si tenéis una sugerencia para añadir o restar de esta lista, soy toda orejas para vosotros.

Decálogo de obviedades que obviamos para ponernos buenitos:

  1. Si ves que empieza a ser un estado crónico ve al médico. Primer paso. Básico y fundamental. 
  2. Practica ejercicio. El deporte es bueno pa ti, pa tu cuerpo y pa tó. Libera endorfinas, la hormona de la felicidad. ¿De verdad necesitas más razones? Todo esto es cuestión de química.
  3. Come bien y varias veces al día. Nada de guarrerías. Comida sana, sanota. Eso es, vete soltando el bocata de Nocilla…
  4. Cuida tu imagen. No es nada superficial, tu imagen externa refleja cómo te sientes por dentro. Deja en el armario la camisa negra porque negra tienes el alma y ponte algo de color. Anima un poquito, de verdad.
  5. Explica cómo te sientes. Escribe tus experiencias o mejor aún, seguro que hay personas a las que puedes contar cuáles son tus miedos, tus malos días y también los buenos. Y aunque también tienes derecho a no contarlo, yo te recomiendo exteriorizar. En nuestra cabeza las cosas suenan más fuertes de lo que son y si lo verbalizas notas cómo esa situación que te preocupa a lo mejor no es para tanto. Todo es cuestión de probar.
  6. Dispersa la mente. La mente en blanco es el enemigo number güan de la ansiedad. Yo solía colorear mandalas o intentaba hacer DIY bonitos. La mayoría de las veces me salían churros pero me mantenía la cabeza ocupada y además he ido mejorando mi técnica. ¡He pasado de súperchapucera a chapucerilla!
  7. Cambia los mensajes negativos por otros positivos. Es bastante trabajoso al principio pero luego saldrá solo. Es tan fácil como formular las cosas de otra forma. Empieza por chuminadas como por ejemplo cambiar "Los menores de 18 años no pueden consumir alcohol" por "Los mayores de 18 pueden consumir alcohol". Efectivamente, es lo mismo pero suena de diferente manera. Es cuestión de práctica, como todo. ¡Qué suerte tienen los mayores de 18!
  8. Espera. Todos tenemos derecho a pasar una mala racha pero vivir para siempre con ella ¡NUNCA! Pasará el chaparrón, dalo por seguro, así que sé paciente y respétate.
  9. Valora lo que tienes. Tu vida merece la pena porque te pertenece y sólo por eso tienes derecho a disfrutarla.

Cuando todo haya pasado te darás cuenta de que esta etapa no ha sido una pérdida de tiempo, sino una lección de vida.

10. Bonus Track:

Para los que escuchan: CUANDO ALGUIEN NOS CUENTA ALGO PARA DESAHOGARSE LO HACE PARA ESO, PARA QUITARSE UN PESO DE ENCIMA. NO QUIERE QUE LE SOLUCIONEMOS LA VIDA CON NUESTRA SABIDURÍA EXTREMA. ASENTID CON LA CABEZA Y TRATAD DE COMPRENDER A ESA PERSONA, PERO NO ACONSEJÉIS PORQUE ES MUY FRUSTRANTE PARA QUE EL HABLA.  Os lo digo en mayúsculas para que os quede clarito.


¿Desaparece del todo la ansiedad? No nos engañemos, a nuestro cerebro le encanta complicarse la vida. Algunos tendrán algún episodio puntual y no volverán a saber de ello pero otros tendrán crisis recurrentes que van y vienen. Lo único que podemos hacer es aliarnos y vivir.

La Tierra sigue girando y no se para por nadie así que no nos queda otra que disfrutar y pensar que ya pasará el chaparrón.

Yo no me avergüenzo de contaros todo esto porque mis experiencias conforman mi persona y si hoy soy así es porque he cogido el toro de mi vida por los cuernos y le he susurrado al oído:


A esta invito yo, no me queda otra.

4 de febrero de 2014

Cuando volví de mi primer viaje transatlántico (qué bien suena eso) juré contároslo en el blog. No sabía que iban a pasar tres meses hasta que eso ocurriera, pero aquí estamos, para cumplir. Que no se diga.

Antes de nada, os advierto que no puedo dar muchos datos exactos. Cada paseo y descubrimiento era improvisado. Aventura total.

Todos los sitios que he conocido ha sido fruto de la casualidad. Lo importante es que está grabado en mi retina, así que intentaré expresarme claramente para que disfrutéis conmigo de la experiencia.




Día 1

Este día no cuenta porque lo pasé enterito entre aviones. Madrid-Miami-México D.F. Según llegamos, a la cama.

Esta, en el aeropuerto de Miami. La primera de unas cuantas obstructoras de arterias. 


Día 2

Nos alojaron en un hotel muy cuco de la colonia Polanco. La zona tiene unas casas de estilo colonial preciosas. Fue muy agradable pasear entre aquellas calles, por el parque Lincoln y desayunar en Casa Portuguesa (anda que ya nos vale... pero nos lo recomendó un mexicano). Recuerdo que tomé chilaquiles de pollo y huevo y lo acompañé con un jugo de pomelo, piña y manzana . Yo pensaba que iba a ser demasié para mi body que está acostumbrado a una infusión y un bollito, pero no, era riquísimo y nada pesado.
A parte del paseo matutino y de una prueba de peluquería, caminamos por las calles comerciales del centro histórico hasta llegar al Zócalo, que no pudimos disfrutar porque estaban montando una feria del libro y estaba todo lleno de carpas. Pero pude entrar un momentito a la Catedral  y ojear por un agujerillo el Templo Mayor azteca.




Le pregunté al asistente que nos acompañaba si sabía el por qué del deterioro del Templo y me dijo que los españoles nos llevamos sus piedras para construir nuestras catedrales. GLUPSSS! Tierra trágame, rencorcito time.

Se nos fue el santo al cielo y tuvimos que hacer comida-merienda-cena a las 5-6 de la tarde. Pedimos unas Coronas, tacos y gringas riquísimas en el Salón Corona y a dormir prontito, que el día siguiente sería duro. Nos quedamos con ganas de ir a La Bodeguita del Medio, el famoso bar cubano en DF, pero estábamos derrotados. 

Ricochuras que engordan en el Salón Corona


Día 3

Comienza el rodaje en Xochimilco, una de las 16 delegaciones del Distrito Federal. Vaya sitio máááááás bonito. Lleno de color y de buen rollo.
Xochimilco es considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

¿Hace un paseíto?


Rodamos entre trajineras, unas embarcaciones coloristas que pueden acoger más o menos 20 personas. Durante aquella mañana pasaron en sus trajineras vendedores de dulces típicos, mazorcas de maíz, patatas... También rodamos en el centro de la ciudad y el ambiente buenrollero era el mismo. Eso sí, debe haber como 800 colegios porque yo ná más que veía criaturitas en uniforme...

Esa noche cenamos en Primos, un restaurante de la colonia Condesa. Todavía puedo saborear mi sándwich de ternera con salsa de carne. Esa cena fue muy especial para esta mí porque pude conocer a Paco Morales, un ex componente de La Década Prodigiosa (yo estuve en el grupo unos meses) que actualmente triunfa en el DF con el papel del Mago de Oz en el musical Wicked (mi favorito, muchos ya lo sabéis). Me sentí como cuando una adolescente va a conocer a su ídolo. Paco es un tío admirable.



Día 4

Volamos a Cancún. ¡YIIIIUJUUU!
Llegamos a Tulum por la tarde-noche y sólo alcanzamos a dar un paseo y tomar algo antes de acostarnos. 
Al principio me dio mucho respeto porque nuestro hotel estaba dentro del pueblo y apenas había alumbrado por las tormentas de días anteriores. No era el típico complejo hotelero a pie de playa, aunque al final acabé agradeciendo estar allí. Ahora vais a saber por qué.

Cuando le preguntamos al recepcionista por un supermercado para comprar algunas cosas dijo
- Pueden ir por este lado pero... mejor no, mejor vayan por donde hay luz y hay más gente.

Miedito. Yo iba agarrada al brazo de mi compañero como un monete recién nacido a las teturrias de su santa progenitora, pero en cuanto llegamos a la "civilización", es decir, cuando vimos una calle con gente y tiendas de souvenirs, todo fue rodado. La sensación final que me llevé de aquel sitio es de una energía positiva, de vida slow... Quiero volver, conseguí sentirme como en casa en dos días. Si hubiera estado encerrada en un hotel con todo a mi alcance no hubiéramos visto cómo vive allí la gente. Pude ver gente hablando maya, ¡MAYA!


Vista desde mi habitación


Día 5

Ese día me levanté a las 2 a.m para pasar por chapa y pintura y rodar temprano. El maquillador (Hugo I love you!!!) intentó hacer lo que pudo con mi pelo pero el agua de allí me lo dejó bastante regulero. Si vais por aquellos lares llevad acondicionador en cantidades industriales.

Intentamos rodar en la playa al amanecer pero jarreaba que daba gusto y no sabéis qué instantes mágicos fueron aquellos. La lluvia sobre la arena blanca, el cielo y el mar no se distinguían. Como no se pudo hacer nada, nos llevaron a un Cenote y ¡ALELUYA! salió el sol.

Ay madre, qué lugar... los cenotes son algo así como pozas que se forman cuando el suelo se disuelve a causa de la humedad y da paso a cavernas inundadas. Cuando la caverna se colapsa por la erosión nacen los cenotes. Espero haberlo explicado bien. 
Tuvimos el placer de rodar una secuencia en el agua. Estábamos sudando como pollos y agradecimos el chapuzón... y eso que era principios de noviembre. 

Cosas que te puedes encontrar en el cuarto de baño de un cenote


Fuimos a otra playa. Me bañé en el Caribe por primera vez en mi vida. La primera vez que pruebo el Caribe y lo hago vestida y repitiendo tomas una y otra vez... No sé cómo explicaros la revolera que se me pone cuando pienso estas cosas. Me pongo tierna, oye.

Al final del día nos dejó de hacer gracia porque estuvimos en el agua nada más y nada menos que 4 horas. Llegó un momento en el que suplicábamos terminar. Imaginad estar 4 horas con la ropa pegada al cuerpo y unas botas que de por sí pesan un quintal, llenas de arena y agua... y correr con ellas por la playa.

Los colores de Cancún, ¿cómo te quedas?


Día 6

Nos despertamos prontito (yo tenía el ojo abierto a las 6 porque me acosté a las 9 de la noche rota de cansancio) para ir al aeropuerto y volar a NYC!

Pero esto ya... para otro capítulo. 








27 de enero de 2014

Me encanta leer el blog de las Hermanas Bolena. El mismo buen gusto que tienen para elegir los productos de su tienda o para hacer unas reformas de la leche en pisos imposibles (a mí me gusta imaginármelas como Manolo y Benito pero con un rollo más chic y profesional) lo tienen para hacer que te partas de risa con sus historias bolenas.


El otro día las protas de este post hicieron una encuesta aquí y nos daban vía libre para poner las chorradicas que nos apeteciera, que el mejor comentario tenía premio. Yo ese día tenía la lengua suelta, la verdad, y me vine arriba como un cuñao amorrado a la botella de coñac en la cena de Nochebuena.

Y me tocó premio ¡YIIIUJUUUUU! Palmas y alegrías cuando vi mi comentario entre las tres premiadas. Es la primera vez en mi vida que me premian por decir lo que pienso así que imaginad el alegrón. 


Poco después llegaba el mensajero a casa. Casi le beso en la frente por la rapidez y su amabilidad. Y...





¡AAAAAYYYYYYY! Confeti, ¡qué molón! Y se ve que es de calité, nada de papelucho del chini como el que uso yo. Si es que se ve dónde hay clase.


Procedo a abrir el paquete y la emoción me termina de embriagar.




Estoy enamorada de la libreta y de la dedicatoria que veis borrosa porque soy muy Pantoja y estas cosas me gusta guardármelas para mí. Es taaaan bonita... Y sólo me sale decir GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS...y así hasta el siglo veintitrés porque la verdad es que creo que no merezco tanto bonitismo porquesí.


Ya sabéis que pienso en lo bonito que es el destino. Gracias, Bolenis, por alegrarnos el timeline y gracias por vuestro trabajo. Siendo tan guays lo vais a petar porque tenéis el karma bonito, bonito... :)


Podéis ver su tienda de cosas preciosas pinchando aquí y podéis leer en su blog sus aventuras como diseñadoras de la vida. 

¡Super beso a esas sisters molonas y a vosotros!




 
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